HOY ES CUANDO
Un día decidimos quiénes sómos, más allá de lo que nos dejan ser. ¿Qué elegí? ¿Hacia dónde voy? ¿Es real? ¿Estoy repitiendo viejos esquemas? Mil preguntas, una respuesta. Todo, absolutamente todo es efímero, fugaz, vacuo. Pero hay una huella personal que queda impresa en el camino, alguien la seguirá... ¿Cuándo?, cuando sea el momento...
CUANDO VOY A HOY ES CUANDO
jueves, 9 de diciembre de 2010
SER, OÍR, VER, CREAR, PARTICIPAR
martes, 7 de diciembre de 2010
sábado, 6 de noviembre de 2010
lunes, 6 de septiembre de 2010
jueves, 19 de agosto de 2010
CUANDO CONSUMO… ¿SIMPSON?
¿Un punto de inflexión? ¿Un espejo de nuestras conciencias? ¿Un proyecto de contaminación de un virus letal del país del norte?...
Estereotipos y divergencias ¿Resiliencias? ¿Diversidad? ¿Espejo?...
viernes, 13 de agosto de 2010
CUANDO CONSUMO LA ESTÉTICA DEL ARTE…
Paralelamente al proceso de globalización económica que estamos viviendo, somos protagonistas de un proceso de globalización de la cultura y de las prácticas sociales con la consiguiente resignificación de conceptos y valores.
Los medios de comunicación, la posibilidad de traslados, la literatura, los deportes, todo contribuye para que cada vez el individuo esté más integrado en el mundo, y sienta que pertenece a una comunidad desterritorializada.
Esto tiene repercusiones en el sentimiento de identidad, que ya no se define tanto por nacionalidad sino más bien por la pertenencia a "tribus" que se constituyen independientemente de la proximidad física, en torno de intereses comunes, uno de ellos, el consumo, que será focalizado preferentemente en este artículo.
La cultura joven es un claro ejemplo de esta cuestión, consumiendo o aspirando a consumir la misma ropa, la misma música y la misma comida en Londres, Tokio o Río de Janeiro.
"Los estudios de consumo cultural en diversos países muestran que, en la nuevas generaciones, las identidades son menos organizadas por los símbolos de la historia patria que por los de Hollywood o Benetton" (García Canclini: 09)
http://www.naya.org.ar/articulos/global01.htm
CUANDO CONSUMO…
La irrupción de la sociedad del best-seller
Los planteamientos estéticos del siglo XXI están atravesados por la idea de una cultura de consumo, regida por leyes de mercado, dirigida a una audiencia indiscriminada y masiva.
La aparición de nuevas estéticas-narrativas, expresivas, creativas, recreativas- que han revolucionado las formas y los contenidos tradicionales del discurso cultural. Nos referimos, naturalmente, a las estéticas televisuales, cinematográficas, audiovisuales, periodísticas, plásticas o radiofónicas. Luego, constatar la crisis sin retorno de la clásica noción de autor, del creador solitario e individualizado hasta extremos míticos. Ahora, con la sociedad de consumo, el papel del intermediario, del divulgador, es lo que está en auge, junto con el trabajo cultural colectivo y anónimo. Y constatar la primacía de lo instantáneo y efímero sobre lo histórico y perdurable; la supremacía de lo universal frente a lo local o nacional, y del cosmopolitismo frente al casticismo o costumbrismo; el triunfo de la repetición sobre la diferencia, de lo popular o mundano sobre lo elitista o académico. La tiranía, en fin, de la demanda -de las masas- y no de la oferta –los creadores.
El consumo supérfluo de las minorías masificadas oculta la dramática insatisfacción de las necesidades básicas de subsistencia de la mayor parte de la población mundial.
En síntesis, el objetivo fundamental de la sociedad de consumo, no es la producción de mercadería sino la producción en serie de consumidores, disciplinados, pasivos, sin capacidad de discermiento.
La estética del consumo, lejos de ser un hecho creativo, está atravesada por la mass media cultural, procurando un círculo vicioso, antes que virtuoso en las producciones artísticas.
